
EJERCICIO DE ALINEACIÓN CON EL ALMA (alma, mente, cuerpo)
Tiempo estimado 3 a 5 min.
¿Cuándo hacerlo?
En las mañanas antes de empezar las actividades diarias.
O bien antes de acostarse, para entrar en un estado de relajación profunda y descansar armonizado.
¿Cómo hacerlo?
1- Visualice una luz que irradia desde su corazón, envolviendo pecho y espalda.
2- Eleve la luz hacia la cabeza a través de la imaginación creativa. En el centro ajna (tercer ojo) Mantenga la mente firme en la luz, dígase a si mismo:
- Mi alma y yo somos uno o bien...
- Me ofrezco como canal de luz, la que le haga sentir mas cómodo
3- Luego visualice una Luz Mayor (su Alma) encima de su cabeza e identifíquese con ella, y comprenda que usted y su alma: son uno. Ofrézcase como canal de su Alma en todas las circunstancias de su vida diaria ya sea en el hogar, en el trabajo o en la diversión. Durante 3 minutos guarde completo silencio, manteniendo si es posible, firme la conciencia en la luz. Entonces puede producirse el acopio de Luz y fuerza espiritual
¿Para que sirve la alineación?
Este sencillo ejercicio de meditación, sirve para activar nuestros centros superiores. Centro cardíaco (relacionado con el amor); Centro tercer ojo o centro ajna (relacionado con la intuición, nos equilibra y ayuda a ver todo con mas claridad). Centro coronario, nos permite entrar en contacto con nuestro yo superior, conciencia divina. Con nuestra alma. Obteniendo un equilibrio general.
En la actualidad por nuestros dañinos hábitos de vida, y la falta de tiempo para sí mismo, se producen bloqueos y la energía se puede concentrar en los chakras inferiores, plexo solar (directamente relacionado con llevar una vida emocional y no regulada por la mente) y en el centro sacro (centro de la sexualidad) o bien en el chakra base (relacionado con lo material, la supervivencia y las emociones mas involutivas del hombre)
Mediante este ejercicio podemos elevar la energía a los centros superiores, y asi nos equilibramos. Esa es la razón por la que empezamos a pensar con mayor claridad, y escuchar nuestra voz interior que está ahi esperando poder salir para guiarnos en nuestra vida sin dispersión, ni desequilibrios.